Archivo de Autor
La verdad sobre Caperucita Roja
Posteado en Lobos Rojos sobre Mayo 11, 2008 por loborojo- ¿Fue el Lobo Feroz el culpable o lo fue Caperucita?
Caperucita sabía perfectamente que podía encontrarse con el Lobo Feroz.
Caperucita no era ajena al hambre del Lobo.
Si Caperucita hubiera ofrecido al Lobo la cesta de la merienda de su abuelita, muy probablemente no habría ocurrido lo que ocurrió.
El Lobo no ataca inmediatamente a Caperucita sino que al contrario, conversa con ella.
Es Caperucita quien da pistas al Lobo y le señala el camino de la casa de la abuelita.
La abuelita es idiota al confundir a su nieta con el Lobo.
Cuando Caperucita llega y el Lobo esta en la cama con la ropa de la abuelita, Caperucita no se alarma.
El hecho de que Caperucita confunda al Lobo con la abuelita, demuestra que la niña iba poquísimo a verla. Leer el resto de esta entrada
La Reina Loba
Posteado en Lobos Rojos sobre Mayo 10, 2008 por loborojoCuentan que, en la provincia de Orense, vivió una poderosa mujer, tan cruel y soberbia que era llamada por los campesinos de su señorío, “la Reina Loba”.
Para su manutención y la de sus allegados
(tan despiadados como ella misma), obligaba a sus súbditos a entregarle, cada día, una vaca, un cerdo y una carreta llena de otros alimentos. Las familias campesinas se turnaban en esta entrega de vituallas, por miedo a los servidores de la Loba, que arrasaban e incendiaban casas y cosechas y asesinaban a todos los habitantes de las aldeas en las que alguna familia se hubiese negado a entregar lo que se les reclamaba.
En este clima de terror vivía la comarca entera, cuando le llegó el turno de entregar los alimentos al pueblo de Figueirós. Sus vecinos se reunieron en asamblea y decidieron no pagar un tributo que les arruinaba . Leer el resto de esta entrada
Este tío es una mina…………
Posteado en Lobos Rojos sobre Mayo 7, 2008 por loborojoLa taberna se compone de una gran habitación oscura, en la que la mayoría de las veces demasiadas las
personas pasan el tiempo.Una vieja rueda de un carro está sujeta al techo por cadenas y las velas de la sala envuelven todo en un misterioso brillo. Normalmente, puedes encontrar jugadores, ladrones de carteras y asesinos despiadados allí, así como, de vez en cuando, algún ciudadano rico cuya ansia de aventura en los mundo bajos le han traído aquí.

















